NOVENAS
Práctica piadosa de perseverancia en la oración, inspirada en los nueve días de súplica que precedieron a Pentecostés.
(Hechos 1:12-14; fundamento bíblico de la práctica de la novena).
Novena
Virgen del Carmen por las Almas del Purgatorio

La devoción a Nuestra Señora del Carmen incluye, como parte de la tradición carmelita, la novena por las almas del Purgatorio. Aunque no hay documentos que contienen el texto exacto de esa novena, sí confirman la práctica de rezar por los difuntos bajo la intercesión de la Virgen del Carmen y la importancia de la oración por las almas en purgatorio. A continuación se ofrece una novena típica, basada en la espiritualidad carmelita y en la enseñanza de la Iglesia sobre la intercesión por los muertos.
1- DÍA PRIMERO – Invocación y petición inicial
Oración inicial para cada día
Virgen del Carmen, Madre amorosa y Reina del cielo, tú que has sido refugio de los que sufren, intercede ante tu Hijo Jesús por todas las almas que están en el fuego del amor divino.
Padrenuestro
Padre nuestro… (se rezan 1 vez)
Avemaría
Dios te salve, María… (se rezan 10 veces)
Petición por las almas del purgatorio
Señor Jesús, por la intercesión de tu Madre, la Virgen del Carmen, te suplicamos que concedas a cada alma que sufre en el purgatorio la remisión de sus penas, para que pronto alcance la plenitud de la vida eterna.
Oración final para cada día
Oh María, Madre del Carmen, que eres “estrella del mar” que guía a los navegantes, lleva a estas almas a la luz de tu Hijo
2- DÍA SEGUNDO – Meditación sobre la misericordia de Cristo
Repite los mismos pasos del Día 1, pero añade la siguiente meditación:
“Jesús, tú que conoces el dolor del alma que arde, ten piedad de los que todavía están en la purificación y haz que la llama de tu amor los consuma por completo”.
3- DÍA TERCERO – Oración de contrición
Señor, reconozco mis pecados y los de los que rezan esta novena. Perdónanos y abre los cielos para que nuestras oraciones alcancen a las almas necesitadas.
(Repetir Padrenuestro, Avemarías, petición y rosario)
4- DÍA CUARTO – Acción de gracias
Gracias, Señor, por la gracia de la intercesión de la Virgen del Carmen y por el amor que une a los vivos y a los muertos en tu cuerpo místico.
(Repetir los rezos habituales)
5- DÍA QUINTO – Petición por los difuntos familiares
Virgen del Carmen, protege a mis seres queridos que ya han partido; haz que la luz de Cristo los envuelva y los libere del fuego purificador.
(Repetir los rezos habituales)
6- DÍA SEXTO – Oración por los enfermos y presos
“Que la Virgen del Carmen, patrona de los que sufren en la cárcel, interceda por los que están privados de libertad y por sus almas en purgatorio”.
(Repetir los rezos habituales)
7- DÍA SÉPTIMO – Petición por la paz del mundo
Madre del Carmen, ruega al Señor por la paz de los corazones y por la salvación de todas las almas que aún esperan la gloria del cielo.
(Repetir los rezos habituales)
8- DÍA OCTAVO – Oración de esperanza
“Jesús, tú eres la esperanza viva; que tu luz penetre en el corazón de cada alma en purgatorio y la conduzca a la alegría del Reino”.
(Repetir los rezos habituales)
9- DÍA NOVENO – Conclusión y alabanza
Oración final
Virgen del Carmen, gracias por haber escuchado nuestras súplicas. Confiamos en que, por tu poderosa intercesión, las almas que hoy rezamos serán liberadas y entrarán en la bienaventurada visión de tu Hijo.
Padrenuestro, Avemarías y Rosario (se pueden rezar en mayor abundancia para cerrar la novena).
Espiritualidad carmelita: La devoción al Carmen, celebrada en la Jornada Mundial del Cártel y en la entrega del escapulario, enfatiza la protección maternal de María y su papel como intercesora ante su Hijo.
Novena
San Nicolás de Tolentino
Novena dispuesta por un Sacerdote de Ciudad de México, e impresa por Luis Abadiano y Valdés en 1841. Mons. Fray José María de Jesús Belaunzarán y Ureña OFM Ref., dignísimo Obispo que fue de Linares o Nueva León (actual Archidiócesis de Monterrey), concedió doscientos días de indulgencia por cada palabra de las contenidas en esta novena. Los Gozos son tradicionales, sin autor conocido.
MODO DE HACER ESTA NOVENA.
Esta novena se puede hacer en cualquier tiempo del año, aunque el más propio es desde primero de Septiembre para celebrar mejor su fiesta. Y si queremos lograr con más acierto el patrocinio del glorioso Santo, el primer paso ha de ser haciendo una buena confesión, las comuniones, según las dispusiere el padre espiritual de cada uno. Lo mismo digo de las demás mortificaciones, como son cilicios, disciplinas, etc.; lo que solo añado es que el glorioso Santo ayunaba al principio los lunes, miércoles, viérnes y sábados, y despues toda la semana: sus disciplinas fueron muy continuas, y los cilicios siempre los trajo consigo.
Puesto de rodillas, y hecha la Señal de la Cruz, se comenzará :
Por la señal ✠ de la Santa Cruz, de nuestros ✠ enemigos, líbranos Señor ✠ Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
ACTO DE CONTRICIÓN
Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, a mí me pesa de todo corazón de haberos ofendido por ser vos quien sois; espero en vuestra infinita misericordia me habéis de perdonar mis pecados, los cuales propongo no cometer más ni otro alguno, y de todos propongo confesarme enteramente y hacer penitencia por todos ellos. Así lo espero por intercesión de mi gran padre San Nicolás de Tolentino. Amén.

1- DÍA PRIMERO
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ORACIÓN PARA ESTE DÍA
Gloriosísimo padre San Nicolás de Tolentino, a quien con maravilloso prodigio socorrió el Cielo en uno de los mayores aprietos en que te hallaste cuando intimándote la obediencia en una de tus graves enfermedades, el que te alimentases de la carne, por reconocer los médicos era el último remedio para que cobrases la salud, y no queriendo tu voluntad contravenir al mandato de tu superior, ni faltar tampoco al voto que habías hechos a Dios de no comer de ella jamás, afligido tu corazón, levantaste el espíritu a Dios, deciéndole: «Oh Dios mío, tú que conoces los secretos de los corazones, bien sabes, Señor, que por sola la obediencia y no por mi voluntad, como de esta carne; por tanto te ruego muestres tu voluntad en si quieres que la coma o no». Y siendo al punto oída tu oración, dispuso el Señor, que luego que echases la bendición sobre aquella perdiz, que para tu sustento había muerto y sazonada para ti, al punto se levantase viva y vestida de todas sus plumas, para manifestar al mundo lo mucho que le agradaba tu obediencia y abstinencia, con la cual consoló tu aflgido corazón. Ea, pues, Santo mío, alienta el mío socorriendo la necesidad con que al presente sabes te busco, e imploro tu patrocinio en esta novena. Amén.
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Se rezan nueve Padre nuestros, y nueve Ave marías con Gloria Patri.
GOZOS EN HONOR A SAN NICOLÁS DE TOLENTINO
1- Pues sois de virtud dechado,
Y muestra del poder divino.
Sed nuestro fiel abogado,
Nicolás de Tolentino.
4- Viendo que érais de candor
Un Ángel puro en la tierra,
Mil veces os hizo guerra
A palos el tentador:
Mas siempre experimentasteis
Favor del Dios uno y trino.
Sed nuestro fiel abogado,
Nicolás de Tolentino.
7- Pueblos enteros librados
De calenturas y peste,
Publican que es favor este
Debido a vuestros cuidados:
Pus vos todo lo curáis
Como médico divino.
Sed nuestro fiel abogado,
Nicolás de Tolentino.
10- Para ser canonizados
Los demás siervos de Dios
Con tres milagros o dos
El asunto es terminado:
En vos trescientos y uno
Que se aprobasen convino.
Sed nuestro fiel abogado,
Nicolás de Tolentino.
2- Desde la niñez mostrasteis
Tales méritos, y tantos
Que a otros muchos grandes santos
Sin duda os aventajasteis:
Dejando un canonicato
Por la regla de Agustino.
Sed nuestro fiel abogado,
Nicolás de Tolentino.
5- Por ver algo moderada
Vuestra rígida abstinencia,
Querían que en obediencia
Comiérais perdiz asada:
Al verla la bendecís,
Revive, y va a su destino.
Sed nuestro fiel abogado,
Nicolás de Tolentino.
8- Vuestra celda y oratorio
Lleno de almas lastimeras
Parece sea de veras
Un pequeño Purgatorio:
Y alegres en vuestra Misa
Logran su feliz destino.
Sed nuestro fiel abogado,
Nicolás de Tolentino.
11- Y pues vos, protector
De la Iglesia universal,
Declarado como tal
Por Eugenio IV su pastor:
Conservad entre nosotros
La fe y el amor divino.
Sed nuestro fiel abogado,
Nicolás de Tolentino.
3- Cuando niño ya ayunábais
En la semana tres veces,
Después muy subidos creces
A la penitencia dabais:
Ayunando a pan y agua
Treinta años de contino.
Sed nuestro fiel abogado,
Nicolás de Tolentino.
6- Cojos, ciegos y tullidos
Vuestras curaciones cantan,
Y al Cielo la voz levantan
Viéndose favorecidos:
Por vos, ¿qué mal no cesó?
Por vos, ¿qué bien no nos vino?
Sed nuestro fiel abogado,
Nicolás de Tolentino.
9- Cuando enfermo no aprovecha
La medicina que os dan,
El Cielo os envía un pan
Que fuera los males echa:
De aquí es que en vuestros panes
Se ostenta el poder divino.
Sed nuestro fiel abogado,
Nicolás de Tolentino.
12- Pues sois insigne privado
En la corte del Dios trino.
Sed nuestro fiel abogado,
Nicolás de Tolentino.
Antífona: Nicolás, verdadero pobre de Cristo, escogido virgen por Dios, guardando continuamente obediencia, honró con milagros y virtudes el orden de los ermitaños.
℣. Ruega por nosotros, bienaventurado Nicolás.
℟. Para que dignamente consigamos los prometimientos de Cristo.
ORACIÓN
Concede, te rogamos, Omnipotente Dios, que tu Iglesia, la cual con indecible providencia, en el fin de los siglos, resplandece con la grandeza de virtudes y milagros de Nicolás, tu confesor; por méritos e intercesión de él, ahuyentados del todo los errores, con perpetua tranquilidad y unidad, sea alegre, por Cristo nuestro señor. Amén.
En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
2- DÍA SEGUNDO
Por la señal...
Acto de Contrición
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ORACIÓN PARA ESTE DÍA
Infinitas gracias os doy, Eterno Dios, Hacedor de todas las cosas, por las grandes misericordias con que quisiste enriquecer a tu gran siervo San Nicolás, dándole poder para curar todo género de enfermedades; pues con solo poner la mano sobre la cabeza de los enfermos, huían las calenturas; las fiebres malignas del todo se corregían; los paralíticos cobraban fuerzas; los ciegos vista, y todos volvían consolados a sus casas. Concédeme, Santo mío, el que logre yo, por medio de tu patrocinio, la salud del alma, junta con la del cuerpo; y el que vuelva a mi casa consolado, logrando el socorro que sabes desea mi corazón, le alcances del Señor en esta novena, si es para mayor gloria y bien de mi alma. Amén.
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Rezar nueve Padre nuestros, con sus Ave María y Gloria. Los Gozos y la Oración se rezarán todos los días.
3- DÍA TERCERO
Por la señal...
Acto de Contrición
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ORACIÓN PARA ESTE DÍA
Dios y Señor, que para dar a conocer a los hombres a tu Unigénito Hijo Jesucristo nuestro Señor, quisiste obrase grandes maravillas, y entre ellas aquel portentoso milagro que cuentan los sagrados evangelistas San Lucas y San Mateo, arrojando al demonio del cuerpo de un hombre al cual tenía mudo y ciego, quedando del todo libre y sano, y toda la muchedumbre de las gentes admirada de modo, que alzando entre todos la voz, alabó Marcela el vientre y pechos virginales de su Santísima Madre: humildemente pedimos, por los grandes méritos de tu gran siervo San Nicolás, a quien para darnos a conocer su gran santidad, quisiste obrase aqueste maravilloso milagro, dando el habla y oído a un mudo y sordo de nacimiento, y junto le comunicaniste la gran virtud de poder arrojar de los cuerpos de los hombres a muchos e innumerables demonios con los cuales eran sumamente atormentados así hombres como mujeres: concédenos, te rogamos, pur los méritos de este gran siervo San Nicolás, el que nuestros cuerpos sean libres de tan infernales espíritus, para que no sean poseídos, ni por ellos dañados, sino que libres por tu gracia e intercesión de tu gran siervo, alabemos todos tu gran poder y su singular protección, y lo que en esta novena por él te suplico me otorgues. Amén.
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Rezar nueve Padre nuestros, con sus Ave María y Gloria. Los Gozos y la Oración se rezarán todos los días.
4- DÍA CUARTO
Por la señal...
Acto de Contrición
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ORACIÓN PARA ESTE DÍA
Dios y Señor mío Jesucristo, que hablando con tus amados discípulos les intimaste el que si querían venir en tu seguimiento, siguiesen la cruz (significación de los trabajos) y fuesen en pos tuya. Oh, ¡y que bien recibió tu amado siervo San Nicolás esta doctrina tan celestial!, pues viéndose estimado de todos por sus grandes prendas y singulares letras, y sabio en todas sus artes, obteniendo actualmente la dignidad y rentas de canónigo de San Salvador, en su misma patria, todo lo dejó luego que oyó tu voz por boca de un predicador, cuyo tema eran estas palabras: «Si quereis ser perfectos, negaos a sí mismos y coged la cruz de los trabajos e id en pos de Jesucristo», las cuales hicieron tanta operación en el corazón de tu siervo San Nicolás, que desde luego trató de despojarse de todo. Pretendió el hábito en la religión del gran Padre y Doctor de la Iglesia San Agustín, para seguir con más perfección tus divinos mandatos: concédenos, te rogamos, que por su intercesión sepamos negarnos a nosotros mismos; y siguiendo su ejemplo, abracemos de corazón la cruz de los trabajos con resignación y paciencia, y lo que en esta novena te suplicamos, mediante su intercesión. Amén.
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Rezar nueve Padre nuestros, con sus Ave María y Gloria. Los Gozos y la Oración se rezarán todos los días.
5- DÍA QUINTO
Por la señal...
Acto de Contrición
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ORACIÓN PARA ESTE DÍA
Dios y Señor Omnipotente, que en las mayores necesidades sabes caritativo mostrar tus misericordias, valiéndote como de instrumento para reparar las de tus criaturas: y si allá te valiste del santo Moisés y de su vara, para que hiriendo una y otra vez aquel peñasco, brotasen al punto en caudalosas corrientes las cristalinas aguas, que sedientos pedían los de tu pueblo a tu caudillo Moisés. Y asimismo, clementísimo en la santa ley de gracia, nos diste en tu amado siervo San Nicolás otro Moisés, para que por su santa mano y bendito báculo fuese socorrida la necesidad del monasterio de Tolentino, en que sedientos por faltarles el agua, y viéndose imposibilitados de conducirla al monasterio, clamaron como a otro Moisés, a San Nicolás, los religiosos, pidiéndole socorriese la sed de aquel monasterio; y apenas hubo dado el primer golpe en la tierra, cerca de la pared de la iglesia, cuando al instante (no sin grande asombro) vieron que por lo alto de la caña salta un chorro de agua cristalina, que hasta hoy se conserva con gran veneración. ¡Oh Dios, admirable y prodigioso en tus Santos! Concédenos, te rogamos, por intercesión de tu siervo San Nicolás, rompas nuestros corazones con el dolor de haberte ofendido, y corra derretido en copiosos arroyos de lágrimas en muestras de verdadero arrepentimiento, y lo que en esta novena te suplicamos mediante su intercesión. Amén.
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Rezar nueve Padre nuestros, con sus Ave María y Gloria. Los Gozos y la Oración se rezarán todos los días.
6- DÍA SEXTO
Por la señal...
Acto de Contrición
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ORACIÓN PARA ESTE DÍA
Soberano Dios y Señor, a quien predicamos inefable en tus obras e inmenso en el poder, pues sin más que un hágase, criaste sol, luna y estrellas: con los planetas dividiste la luz de las tinieblas, dando al uno el dominio en el día, a la otra presidencia en la noche, y a las estrellas la diversidad de influencias sobre la tierra. Infinitas gracias te damos por haber criado en tu siervo San Nicolás un sol, para que con lo ardiente de tu celo abrase las almas, y con su predicación alumbrase los entendimientos a tantos herejes ciegos y obstinados en sus errores; y como apasible luna, para que compusiese innumerables enemistades, queriendo que cual cielo apasible de estrellas, vestido innumerables veces, se viese su bendito hábito a vista de todos los de su sagrada religión; y tanto, que se oscurecían las materiales de aquel coro, pues solo con la luz que por su hábito difundía, era bastante para poder rezar con toda claridad los religiosos sus maitines, con cuya admiración influía en todos los que le veían muy raros y singulares afectos de devoción y santidad. Concédenos, te rogamos, nos asistas noche y día, ilustrando nuestros entendimientos e inflamando nuestros corazones en tu amor, serenado nuestras conciencias con las celestiales influencias de virtud y santidad, para que libres de pertinaces errores, podamos con sosiego conseguir lo que en esta novena te pedimos. Amén.
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Rezar nueve Padre nuestros, con sus Ave María y Gloria. Los Gozos y la Oración se rezarán todos los días.
7- DÍA SÉPTIMO
Por la señal...
Acto de Contrición
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ORACIÓN PARA ESTE DÍA
Señor y Dios Eterno: infinitas gracias te damos por habernos dado a tu gran siervo San Nicolás de Tolentino para remedio de todas las dolencias; pues queriendo fuese conocido como tal, le diste virtud soberana para sanar sordos, mudos, apostemas, lamparones, hechizados, hidrópicos, y a otros de caídas muy peligrosas. Concédenos, te rogamos, que por los méritos de este admirable médico, seamos libres de semejantes enfermedades, y el ser libres de todas las tentaciones, para no caer en la más leve culpa, y lo que en esta novena te suplicamos nos concedas por su amor. Amén.
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Rezar nueve Padre nuestros, con sus Ave María y Gloria. Los Gozos y la Oración se rezarán todos los días.
8- DÍA OCTAVO
Por la señal...
Acto de Contrición
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ORACIÓN PARA ESTE DÍA
¡Oh Dios admirable!, que con muy singular providencia dispusiste en tu santa Iglesia el soberano sacramento del matrimonio, queriendo que por medio de él se propagase la humana naturaleza; y mirando los muchos peligros que hay en los partos, nos diste a tu gran siervo San Nicolás de Tolcntino, para que mediante su gran protección, fuesen libres de todos ellos innumerables mujeres, las cuales, invocándole, se vieron libres de los grandes peligros que les amenazaban sus partos, y para que valiéndose otras de su protección, siendo por su naturaleza estériles, consiguiesen la fertilidad, dándoles no uno, sino muchos hijos. Concédenos, te pedimos, que por los méritos de este gran siervo tuyo libres a todas las preñadas de los peligros del parto, y consueles a todas las que por su esterelidad viven sin él, haciendo que fructifiquen para Dios, y lo que en esta novena por sus méritos te rogamos. Amén.
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Rezar nueve Padre nuestros, con sus Ave María y Gloria. Los Gozos y la Oración se rezarán todos los días.
9- DÍA NOVENO
Por la señal...
Acto de Contrición
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ORACIÓN PARA ESTE DÍA
Dios y Señor mío, que desde lo alto sublime de tu morada celestial, te dignaste de mirar propicio a tu gran siervo San Nicolás, aceptando con especial amor el divino Sacrificio de la Misa que inviolablemente te ofrecía todos los días por vivos y difuntos, queriendo tu Divina Majestad obrar en cada uno maravillosos prodigios, socorriendo al punto todas las necesidades que le eran encomendadas, y con mucha especialidad, las que detenidas en el Purgatorio padecían las Benditas Ánimas, las cuales le fueron muchas veces aparecidas visiblemente, dándoles grandes voces y pidiéndole dijese misa por ellas, y al punto serian libres de aquellos atrocísimos tormentos con que eran atormentadas en el Purgatorio: ruego, Señor, juntes el valor de todos esos con los que en esta novena en honra suya te ofrecen sus devotos y sus ministros los sacerdotes, para el remedio de las muchas necesidades que padece al presente tu santa Iglesia Católica, y las que actualmente están padeciendo tus esposas las Benditas Ánimas del Purgatorio, y de las de todos los que hemos hecho esta novena, valiéndonos del patrocinio de tu gran siervo San Nicolás de Tolentino, y lo demás que te hemos pedido. Amén.
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Rezar nueve Padre nuestros, con sus Ave María y Gloria. Los Gozos y la Oración se rezarán todos los días.
Novena
por las Almas del Purgatorio

(Tomado de The Raccolta: Or Collection of Indulgenced Prayers & Good Works).
DÍA 1
Oh Señor, Dios Todopoderoso, te suplico por la preciosa Sangre que tu divino Hijo Jesús derramó en el huerto de los olivos, libera a las Almas del Purgatorio, y entre todas ellas especialmente a la más abandonada de todas, y llévala a tu gloria, donde pueda alabarte y bendecirte para siempre. Amén.
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Padrenuestro.
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Ave María.
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Gloria.
Dales Señor el descanso eterno, y brille para ellas la luz perpetua, descansen en paz. Amén
DÍA 2
Oh Señor, Dios Todopoderoso, te suplico por la preciosa Sangre que tu divino Hijo Jesús derramó en su cruel flagelación, libera a las Almas del Purgatorio, y entre todas ellas, especialmente a aquella que está más cerca de su entrada en tu gloria, que pronto comience a alabarte y bendecirte para siempre. Amén.
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Padrenuestro.
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Ave María.
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Gloria.
Dales Señor el descanso eterno, y brille para ellas la luz perpetua, descansen en paz. Amén.
DÍA 3
Oh Señor, Dios Todopoderoso, te suplico por la preciosa Sangre de tu divino Hijo Jesús que fue derramada en su amarga coronación de espinas, libera a las Almas del Purgatorio, y entre todas ellas, particularmente a aquella alma que tiene mayor necesidad de nuestras oraciones, para que no se demore mucho en alabarte en tu gloria y bendecirte para siempre. Amén.
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Padrenuestro.
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Ave María.
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Gloria.
Dales Señor el descanso eterno, y brille para ellas la luz perpetua, descansen en paz. Amén
DÍA 4
Oh Señor, Dios Todopoderoso, te suplico por la preciosa Sangre de tu divino Hijo Jesús que fue derramada en las calles de Jerusalén, mientras llevaba sobre sus sagrados hombros la pesada carga de la Cruz, libera a las Almas del Purgatorio, y especialmente a aquella que es más rica en méritos a tus ojos, para que, habiendo alcanzado pronto el alto lugar de gloria al que está destinada, pueda alabarte triunfalmente y bendecirte para siempre. Amén.
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Padrenuestro.
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Ave María.
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Gloria.
Dales Señor el descanso eterno, y brille para ellas la luz perpetua, descansen en paz. Amén
DÍA 5
Oh Señor, Dios Todopoderoso, te suplico por el precioso Cuerpo y Sangre de tu divino Hijo Jesús, que Él mismo, en la noche anterior a su Pasión, dio como alimento y bebida a sus amados apóstoles y legó a su santa Iglesia para ser el sacrificio perpetuo y el alimento vital de su pueblo fiel, libera a las Almas del Purgatorio, pero sobre todo, a aquella que más se dedicó a este misterio de amor infinito, para que te alabe por lo tanto, junto con tu divino Hijo y el Espíritu Santo en tu gloria para siempre. Amén.
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Padrenuestro.
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Ave María.
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Gloria.
Dales Señor el descanso eterno, y brille para ellas la luz perpetua, descansen en paz. Amén
DÍA 6
Oh Señor; Dios Todopoderoso, te suplico por la preciosa Sangre que Jesús, tu divino Hijo, derramó este día en el árbol de la Cruz, especialmente de sus sagradas manos y pies, libera a las Almas del Purgatorio, y particularmente esa alma por la que estoy más obligado a orar, para que yo no sea la causa que te impida admitirla rápidamente en la posesión de tu gloria, donde pueda alabarte y bendecirte para siempre. Amén.
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Padrenuestro.
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Ave María.
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Gloria.
Dales Señor el descanso eterno, y brille para ellas la luz perpetua, descansen en paz. Amén
DÍA 7
Oh Señor, Dios Todopoderoso, te suplico por la preciosa Sangre que brotó del sagrado costado de tu divino Hijo Jesús en presencia y para gran dolor de su santísima Madre, libera a las Almas del Purgatorio, y entre todas ellas, especialmente a aquella que ha sido más devota de esta noble Señora, que pueda venir rápidamente a tu gloria, allí para alabarte a ti en ella, y a ella en ti, a través de todos los tiempos. Amén.
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Padrenuestro.
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Ave María.
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Gloria.
Dales Señor el descanso eterno, y brille para ellas la luz perpetua, descansen en paz. Amén
CADA DÍA DE LA NOVENA:
V. Señor, escucha mi oración.
R. Y llegue a ti mi clamor.
Oh Dios, Creador y Redentor de todos los fieles, concede a las almas de tus siervos y siervas el perdón de todos los pecados, para que consigan por nuestras piadosas súplicas la indulgencia que siempre desearon. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
Novena
de Santa Gertrudis
por las Almas del Purgatorio
1- DÍA PRIMERO - Oración
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Padre Eterno, te ofrezco la Preciosísima Sangre de tu Divino Hijo, Jesús, en unión con las misas celebradas hoy en todo el mundo, por todas las almas del purgatorio, por los pecadores de todas partes, por los pecadores de la iglesia universal, por los de mi propio hogar y de mi familia.
Amén.
“Acepta, oh compasivo Jesús, esta mi oración con ese amor inmenso con el que soportaste una muerte amarga, y la ofreciste, junto con todo el fruto de tu santísima humanidad, a Dios Padre en el día de tu Ascensión; y por la profundidad de esas Llagas que cicatrizaron tu Carne y traspasaron tus manos, pies y Corazón, te suplico que me levantes, que estoy sumido y hundido en el pecado, y me hagas agradable a Ti en todo.”
Amén.
2- DÍA SEGUNDO - Oración
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Padre Eterno, te ofrezco la Preciosísima Sangre de tu Divino Hijo, Jesús, en unión con las misas celebradas hoy en todo el mundo, por todas las almas del purgatorio, por los pecadores de todas partes, por los pecadores de la iglesia universal, por los de mi propio hogar y de mi familia.
Amén.
“Acepta, oh compasivo Jesús, esta mi oración con ese amor inmenso con el que soportaste una muerte amarga, y la ofreciste, junto con todo el fruto de tu santísima humanidad, a Dios Padre en el día de tu Ascensión;

y por la profundidad de esas Llagas que cicatrizaron tu Carne y traspasaron tus manos, pies y Corazón, te suplico que me levantes, que estoy sumido y hundido en el pecado, y me hagas agradable a Ti en todo.”
Amén.
3- DÍA TERCERO - Oración
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Padre Eterno, te ofrezco la Preciosísima Sangre de tu Divino Hijo, Jesús, en unión con las misas celebradas hoy en todo el mundo, por todas las almas del purgatorio, por los pecadores de todas partes, por los pecadores de la iglesia universal, por los de mi propio hogar y de mi familia.
Amén.
“Acepta, oh compasivo Jesús, esta mi oración con ese amor inmenso con el que soportaste una muerte amarga, y la ofreciste, junto con todo el fruto de tu santísima humanidad, a Dios Padre en el día de tu Ascensión; y por la profundidad de esas Llagas que cicatrizaron tu Carne y traspasaron tus manos, pies y Corazón, te suplico que me levantes, que estoy sumido y hundido en el pecado, y me hagas agradable a Ti en todo.”
Amén.
4- DÍA CUARTO - Oración
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Padre Eterno, te ofrezco la Preciosísima Sangre de tu Divino Hijo, Jesús, en unión con las misas celebradas hoy en todo el mundo, por todas las almas del purgatorio, por los pecadores de todas partes, por los pecadores de la iglesia universal, por los de mi propio hogar y de mi familia.
Amén.
“Acepta, oh compasivo Jesús, esta mi oración con ese amor inmenso con el que soportaste una muerte amarga, y la ofreciste, junto con todo el fruto de tu santísima humanidad, a Dios Padre en el día de tu Ascensión; y por la profundidad de esas Llagas que cicatrizaron tu Carne y traspasaron tus manos, pies y Corazón, te suplico que me levantes, que estoy sumido y hundido en el pecado, y me hagas agradable a Ti en todo.”
Amén.
5- DÍA QUINTO - Oración
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Padre Eterno, te ofrezco la Preciosísima Sangre de tu Divino Hijo, Jesús, en unión con las misas celebradas hoy en todo el mundo, por todas las almas del purgatorio, por los pecadores de todas partes, por los pecadores de la iglesia universal, por los de mi propio hogar y de mi familia.
Amén.
“Acepta, oh compasivo Jesús, esta mi oración con ese amor inmenso con el que soportaste una muerte amarga, y la ofreciste, junto con todo el fruto de tu santísima humanidad, a Dios Padre en el día de tu Ascensión; y por la profundidad de esas Llagas que cicatrizaron tu Carne y traspasaron tus manos, pies y Corazón, te suplico que me levantes, que estoy sumido y hundido en el pecado, y me hagas agradable a Ti en todo.”
Amén.
6- DÍA SEXTO - Oración
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Padre Eterno, te ofrezco la Preciosísima Sangre de tu Divino Hijo, Jesús, en unión con las misas celebradas hoy en todo el mundo, por todas las almas del purgatorio, por los pecadores de todas partes, por los pecadores de la iglesia universal, por los de mi propio hogar y de mi familia.
Amén.
“Acepta, oh compasivo Jesús, esta mi oración con ese amor inmenso con el que soportaste una muerte amarga, y la ofreciste, junto con todo el fruto de tu santísima humanidad, a Dios Padre en el día de tu Ascensión; y por la profundidad de esas Llagas que cicatrizaron tu Carne y traspasaron tus manos, pies y Corazón, te suplico que me levantes, que estoy sumido y hundido en el pecado, y me hagas agradable a Ti en todo.”
Amén.
7- DÍA SÉPTIMO - Oración
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Padre Eterno, te ofrezco la Preciosísima Sangre de tu Divino Hijo, Jesús, en unión con las misas celebradas hoy en todo el mundo, por todas las almas del purgatorio, por los pecadores de todas partes, por los pecadores de la iglesia universal, por los de mi propio hogar y de mi familia.
Amén.
“Acepta, oh compasivo Jesús, esta mi oración con ese amor inmenso con el que soportaste una muerte amarga, y la ofreciste, junto con todo el fruto de tu santísima humanidad, a Dios Padre en el día de tu Ascensión; y por la profundidad de esas Llagas que cicatrizaron tu Carne y traspasaron tus manos, pies y Corazón, te suplico que me levantes, que estoy sumido y hundido en el pecado, y me hagas agradable a Ti en todo.”
Amén.
8- DÍA OCTAVO - Oración
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Padre Eterno, te ofrezco la Preciosísima Sangre de tu Divino Hijo, Jesús, en unión con las misas celebradas hoy en todo el mundo, por todas las almas del purgatorio, por los pecadores de todas partes, por los pecadores de la iglesia universal, por los de mi propio hogar y de mi familia.
Amén.
“Acepta, oh compasivo Jesús, esta mi oración con ese amor inmenso con el que soportaste una muerte amarga, y la ofreciste, junto con todo el fruto de tu santísima humanidad, a Dios Padre en el día de tu Ascensión; y por la profundidad de esas Llagas que cicatrizaron tu Carne y traspasaron tus manos, pies y Corazón, te suplico que me levantes, que estoy sumido y hundido en el pecado, y me hagas agradable a Ti en todo.”
Amén.
9- DÍA NOVENO - Oración
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Padre Eterno, te ofrezco la Preciosísima Sangre de tu Divino Hijo, Jesús, en unión con las misas celebradas hoy en todo el mundo, por todas las almas del purgatorio, por los pecadores de todas partes, por los pecadores de la iglesia universal, por los de mi propio hogar y de mi familia.
Amén.
“Acepta, oh compasivo Jesús, esta mi oración con ese amor inmenso con el que soportaste una muerte amarga, y la ofreciste, junto con todo el fruto de tu santísima humanidad, a Dios Padre en el día de tu Ascensión; y por la profundidad de esas Llagas que cicatrizaron tu Carne y traspasaron tus manos, pies y Corazón, te suplico que me levantes, que estoy sumido y hundido en el pecado, y me hagas agradable a Tí en todo.”
Amén.
Novena a la
"Divina Misericordia"

Hoy, tráeme a toda la humanidad y especialmente a todos los pecadores , y sumérgelos en el mar de mi misericordia. De esta forma, me consolarás de la amarga tristeza en que me sume la perdida de las almas.
Jesús Misericordiosísimo, cuya naturaleza es la de tener compasión de nosotros y de perdonarnos, no mires nuestros pecados, sino la confianza que depositamos en tu bondad infinita. Acógenos en la morada de tu compasivísimo corazón y nunca nos dejes escapar de el. Te lo suplicamos por tu amor que te une al Padre y al Espíritu Santo.
Padre Eterno, mira con misericordia a toda la humanidad y especialmente a los pobres pecadores que están encerrados en el compasivísimo Corazón de Jesús y por su dolorosa pasión muestranos tu misericordia para que alabemos la omnipotencia de tu misericordia por los siglos de los siglos. Amén.
Coronilla
Usando una cuenta del Rosario empezamos con:
Padre Nuestro... Ave María... El Credo...
-
Al comenzar cada misterio decimos:
Padre Eterno, te ofrezco el Cuerpo, la Sangre, el Alma y la Divinidad de Tu Amadísimo Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, para el perdón de nuestros pecados y los del mundo entero.
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En cada cuenta pequeña decimos:
Por Su dolorosa Pasión ten misericordia de nosotros y del mundo entero.
-
Al finalizar los cinco misterios de la coronilla decimos:
Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros y del mundo entero.
2- DÍA SEGUNDO
Hoy, tráeme a las almas de los sacerdotes y los religiosos, y sumérgelos en mi misericordia insondable. Fueron ellas las que me dieron fortaleza para soportar mi amarga pasión. A través de ellas, como a través de canales, mi misericordia fluye hacia la humanidad.
Jesús Misericordiosísimo, de quien procede todo bien, aumenta tu gracia en nosotros para que realicemos dignas obras de misericordia, de manera que todos aquellos que nos vean, glorifiquen al Padre de Misericordia que está en el cielo.
Padre Eterno, mira con misericordia al grupo elegido de tu viña, a las almas de los sacerdotes y a las almas de los religiosos; otórgales el poder de tu bendición. Por el amor del Corazón de tu Hijo, en el cual están encerradas, concédeles el poder de tu luz para que puedan guiar a otros en el camino de la salvación y a una sola voz canten alabanzas a tu misericordia sin límite, por los siglos de los siglos. Amén.
Coronilla
Usando una cuenta del Rosario empezamos con:
Padre Nuestro... Ave María... El Credo...
-
Al comenzar cada misterio decimos:
Padre Eterno, te ofrezco el Cuerpo, la Sangre, el Alma y la Divinidad de Tu Amadísimo Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, para el perdón de nuestros pecados y los del mundo entero.
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En cada cuenta pequeña decimos:
Por Su dolorosa Pasión ten misericordia de nosotros y del mundo entero.
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Al finalizar los cinco misterios de la coronilla decimos:
Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros y del mundo entero.
Hoy, tráeme a todas las almas devotas y fieles, y sumergelas en el mar de mi misericordia. Estas almas me consolaron a lo largo del viacrucis. Fueron una gota de consuelo en medio de un mar de amargura.
Jesús Misericordiosísimo que desde el tesoro de tu misericordia les concedes a todos tus gracias en gran abundancia, acógenos en la morada de tu compasivísimo Corazón y nunca nos dejes escapar de el. Te lo suplicamos por el inconcebible amor tuyo con que tu corazón arde por el Padre Celestial.
Padre Eterno, mira con misericordia a las almas fieles como herencia de tu hijo y por su dolorosa pasión concédeles tu bendición y rodéales con tu protección constante para que no pierdan el amor y el tesoro de la santa fe, sino que con toda la legión de los ángeles y los santos, glorifiquen tu infinita misericordia por los siglos de los siglos. Amén.
Coronilla
Usando una cuenta del Rosario empezamos con:
Padre Nuestro... Ave María... El Credo...
-
Al comenzar cada misterio decimos:
Padre Eterno, te ofrezco el Cuerpo, la Sangre, el Alma y la Divinidad de Tu Amadísimo Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, para el perdón de nuestros pecados y los del mundo entero.
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En cada cuenta pequeña decimos:
Por Su dolorosa Pasión ten misericordia de nosotros y del mundo entero.
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Al finalizar los cinco misterios de la coronilla decimos:
Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros y del mundo entero.
Hoy, tráeme a aquellos que no creen en Dios, y a aquellos que todavía no me conocen. También pensaba en ellos durante mi amarga pasión y su futuro celo consoló mi corazón. Sumérgelos en el mar de mi misericordia.
Jesús compasivísimo, que eres la luz del mundo entero. Acoge en la morada de tu piadosísimo Corazón a las almas de aquellos que no creen en Dios y de aquellos que todavía no te conocen. Que los rayos de tu gracia las iluminen para que también ellas unidas a nosotros, ensalcen tu misericordia admirable y no las dejes salir de la morada de tu compasivísimo Corazón.
Padre Eterno, mira con misericordia a las almas de aquellos que no creen en Ti y de los que todavía no te conocen, pero que están encerrados en el compasivísimo Corazón de Jesús. Atráelas hacia la luz del Evangelio. Estas almas desconocen la gran felicidad que es amarte. Concédeles que también ellas ensalcen la generosidad de tu misericordia por los siglos de los siglos. Amén.
Coronilla
Usando una cuenta del Rosario empezamos con:
Padre Nuestro... Ave María... El Credo...
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Al comenzar cada misterio decimos:
Padre Eterno, te ofrezco el Cuerpo, la Sangre, el Alma y la Divinidad de Tu Amadísimo Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, para el perdón de nuestros pecados y los del mundo entero.
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En cada cuenta pequeña decimos:
Por Su dolorosa Pasión ten misericordia de nosotros y del mundo entero.
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Al finalizar los cinco misterios de la coronilla decimos:
Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros y del mundo entero.
Hoy, tráeme a las almas de los hermanos separados y sumérgelas en el mar de mi misericordia. Durante mi amarga pasión, desgarraron mi cuerpo y mi Corazón, es decir, mi Iglesia. Según regresan a la Iglesia, mis llagas cicatrizan y de este modo alivian mi pasión.
Jesús Misericordiosísimo que eres la bondad misma, Tu no niegas la luz a quienes te la piden. Acoge en la morada de tu compasivísimo corazón a las almas de nuestros hermanos separados y llévalas con tu luz a la unidad con la Iglesia y no las dejes escapar de la morada de tu compasivísimo Corazón, sino haz que también ellas glorifiquen la generosidad de tu misericordia.
Padre Eterno, mira con misericordia a las almas de nuestros hermanos separados, especialmente a aquellos que han malgastado tus bendiciones y han abusado de tus gracias por persistir obstinadamente en sus errores. No mires sus errores sino el amor de tu Hijo y su amarga pasión que sufrió por ellos, ya que también ellos están encerrados en el compasivísimo Corazón de Jesús. Haz que también ellos glorifiquen tu gran misericordia por los siglos de los siglos. Amén.
Coronilla
Usando una cuenta del Rosario empezamos con:
Padre Nuestro... Ave María... El Credo...
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Al comenzar cada misterio decimos:
Padre Eterno, te ofrezco el Cuerpo, la Sangre, el Alma y la Divinidad de Tu Amadísimo Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, para el perdón de nuestros pecados y los del mundo entero.
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En cada cuenta pequeña decimos:
Por Su dolorosa Pasión ten misericordia de nosotros y del mundo entero.
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Al finalizar los cinco misterios de la coronilla decimos:
Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros y del mundo entero.
Hoy, tráeme a las almas mansas y humildes y las almas de los niños pequeños y sumérgelas en mi misericordia. Estas son las almas semejantes a mi Corazón. Ellas me fortalecieron durante mi amarga agonía. Las veía como ángeles terrestres que velarían al pie de mis altares. Sobre ellas derramo torrentes enteros de gracia. Solamente el alma humilde es capaz de recibir mi gracia; concedo mi confianza a las almas humildes.
Jesús Misericordiosísimo, tu mismo has dicho: Aprended de mi que soy manso y humilde de Corazón. Acoge en la morada de tu compasivísimo Corazón a las almas mansas y humildes y a las almas de los niños pequeños. Estas almas llevan a todo el cielo al éxtasis y son las preferidas del Padre Celestial. Son un ramillete perfumado ante el trono de Dios, de cuyo perfume se deleita Dios mismo. Estas almas tienen una morada permanente en tu compasivísimo corazón y cantan sin cesar un himno de amor y misericordia por la eternidad.
Padre Eterno, mira con misericordia a las almas mansas y humildes y a las almas de los niños pequeños que están encerradas en el compasivísimo Corazón de Jesús. Estas almas son las mas semejantes a tu Hijo. Su fragancia asciende desde la tierra y alcanza tu trono.
Padre de misericordia y de toda bondad, te suplico por el amor que tienes por estas almas y por el gozo que te proporcionan, bendice al mundo entero para que todas las almas canten juntas las alabanzas de tu misericordia por los siglos de los siglos. Amén.
Coronilla
Usando una cuenta del Rosario empezamos con:
Padre Nuestro... Ave María... El Credo...
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Al comenzar cada misterio decimos:
Padre Eterno, te ofrezco el Cuerpo, la Sangre, el Alma y la Divinidad de Tu Amadísimo Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, para el perdón de nuestros pecados y los del mundo entero.
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En cada cuenta pequeña decimos:
Por Su dolorosa Pasión ten misericordia de nosotros y del mundo entero.
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Al finalizar los cinco misterios de la coronilla decimos:
Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros y del mundo entero.
Hoy, tráeme a las almas que veneran y glorifican mi misericordia de modo especial y sumérgelas en mi misericordia. Estas almas son las que mas lamentaron mi pasión y penetraron mas profundamente en mi espíritu. Ellas son un reflejo viviente de mi Corazón compasivo. Estas almas resplandecerán con un resplandor especial en la vida futura. Ninguna de ellas irá al fuego del infierno. Defenderé de modo especial a cada una en la hora de la muerte.
Jesús Misericordiosísimo, cuyo Corazón es el amor mismo, acoge en la morada de tu compasivísimo Corazón a las almas que veneran y ensalzan de modo particular la grandeza de tu misericordia. Estas almas son fuertes con el poder de Dios mismo, en medio de toda clase de aflicciones y adversidades siguen adelante confiadas en tu misericordia y unidas a Ti, ellas cargan sobre sus hombros a toda la humanidad. Estas almas no serán juzgadas severamente sino que tu Misericordia las envolverá en la hora de la muerte.
Padre Eterno, mira con misericordia a aquellas almas que glorifican y veneran a tu mayor atributo, es decir, tu Misericordia insondable y que están encerradas en el compasivísimo Corazón de Jesús. Estas almas son un evangelio viviente, sus manos están llenas de obras de misericordia y sus corazones desbordantes de gozo cantan a Ti, Oh Altísimo, un cántico de misericordia. Te suplico, oh Dios, muestrales la misericordia según la esperanza y la confianza que han puesto en Ti. Que se cumpla en ellas la promesa de Jesús quien les dijo: a las almas que veneren esta infinita misericordia mía, Yo mismo las defenderé como mi Gloria durante sus vidas y especialmente en la hora de la muerte.
Coronilla
Usando una cuenta del Rosario empezamos con:
Padre Nuestro... Ave María... El Credo...
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Al comenzar cada misterio decimos:
Padre Eterno, te ofrezco el Cuerpo, la Sangre, el Alma y la Divinidad de Tu Amadísimo Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, para el perdón de nuestros pecados y los del mundo entero.
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En cada cuenta pequeña decimos:
Por Su dolorosa Pasión ten misericordia de nosotros y del mundo entero.
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Al finalizar los cinco misterios de la coronilla decimos:
Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros y del mundo entero.
Hoy, tráeme a las almas que están en la cárcel del purgatorio y sumérgelas en el abismo de mi misericordia. Que los torrentes de mi sangre refresquen el ardor del purgatorio. Todas estas almas son muy amadas por mi. Ellas cumplen con el justo castigo que se debe a mi Justicia. Está en tu poder llevarles alivio. Haz uso de todas las indulgencias del tesoro de mi Iglesia y ofrecelas en su nombre. Oh, si conocieras los tormentos que ellas sufren ofrecerías continuamente por ellas las limosnas del espíritu y salvarías las deudas que tienen con mi justicia.
Jesús Misericordiosísimo, Tu mismo has dicho que deseas la misericordia, he aquí, yo que llevo a la morada de tu compasivísimo Corazón a las almas del purgatorio, almas que te son muy queridas, pero que deben pagar su culpa adeudada a tu justicia. Que los torrentes de sangre y agua que brotaron de tu Corazón, apaguen el fuego del purgatorio para que también allí sea glorificado el poder de tu misericordia.
Padre Eterno, mira con misericordia a las almas que sufren en el purgatorio y que están encerradas en el compasivísimo Corazón de Jesús. Te suplico por la dolorosa pasión de Jesús, tu Hijo, y por toda la amargura con la cual su sacratísima alma fue inundada, muestra tu misericordia a las almas que están bajo tu justo escrutinio. No las mires sino a través de las heridas de Jesús, tu amadisimo Hijo, ya que creemos que tu bondad y tu compasión no tienen límites. Amén.
Coronilla
Usando una cuenta del Rosario empezamos con:
Padre Nuestro... Ave María... El Credo...
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Al comenzar cada misterio decimos:
Padre Eterno, te ofrezco el Cuerpo, la Sangre, el Alma y la Divinidad de Tu Amadísimo Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, para el perdón de nuestros pecados y los del mundo entero.
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En cada cuenta pequeña decimos:
Por Su dolorosa Pasión ten misericordia de nosotros y del mundo entero.
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Al finalizar los cinco misterios de la coronilla decimos:
Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros y del mundo entero.
Hoy, tráeme a las almas tibias y sumergelas en el abismo de mi Misericordia. Estas almas son las que mas dolorosamente hieren mi Corazón. A causa de las almas tibias, mi alma experimentó la mas intensa repugnancia en el Huerto de los Olivos. A causa de ellas dije: Padre, aleja de mi este cáliz, si es tu voluntad.
Para ellas, la ultima tabla de salvación consiste en recurrir a mi misericordia.
Jesús Misericordiosísimo, que eres la compasión misma, te traigo a las almas tibias a la morada de tu piadosísimo Corazón. Que estas almas heladas que se parecen a cadáveres y te llenan de gran repugnancia se calienten con el fuego de tu amor puro. Oh, Jesús compasivísimo, ejercita la omnipotencia de tu misericordia y atráelas al mismo ardor de tu amor y concédeles el amor santo, porque Tu lo puedes todo.
Padre Eterno, mira con misericordia a las almas tibias que, sin embargo, están encerradas en el piadosísimo Corazón de Jesús. Padre de la Misericordia, te suplico por la amarga pasión de tu Hijo y por su agonía de tres horas en la cruz, permite que también ellas glorifiquen el abismo de tu Misericordia. Amén.
Coronilla
Usando una cuenta del Rosario empezamos con:
Padre Nuestro... Ave María... El Credo...
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Al comenzar cada misterio decimos:
Padre Eterno, te ofrezco el Cuerpo, la Sangre, el Alma y la Divinidad de Tu Amadísimo Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, para el perdón de nuestros pecados y los del mundo entero.
-
En cada cuenta pequeña decimos:
Por Su dolorosa Pasión ten misericordia de nosotros y del mundo entero.
-
Al finalizar los cinco misterios de la coronilla decimos:
Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros y del mundo entero.
